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lunes, 21 de abril de 2014

Memoria de abril



Días de abril de 1961, el Batallón de Combate de la Policía Nacional Revolucionaria moviliza sus tropas ante los bombardeos a los aeropuertos de Ciudad Libertad, San Antonio de los Baños y Santiago de Cuba.

En la céntrica Avenida 23 esquina a 12, el día 16, el líder  Fidel Castro anuncia a toda Cuba el carácter socialista de la Revolución y ordena a todos los milicianos concentrarse en las unidades, prestos a salir por el avance de una agresión.

En las palabras de despedida hacia Playa Girón, el Jefe del Batallón, Efigenio Ameijeiras habló de una pelea desigual frente a un enemigo brutal, momento para perder el mito del policía antes del triunfo de la Revolución, hombres de porte y aspecto elegante y conquistador de mujeres.

El cambio ya era notable, el batallón lucía físicos de cualquier color y figura. Captaciones realizadas en el seno del propio pueblo para sustituir el cuerpo armado existente, tenía como condición básica el coraje y la defensa de la Revolución por encima de cualquier otro requisito.

La partida hacia Matanzas ocurrió el 17 de abril, desde el terreno del campo de beisbol a la entrada de la actual Unidad Provincial de Patrullas en La Habana, allí acudieron los familiares que arengaron a los combatientes con consignas: “Denle duro al enemigo”, “¡Ya ganamos!”

Con el furor de la despedida y conscientes de una victoria segura, los jóvenes hicieron el recorrido hasta Jagüey Grande, Matanzas, cantando canciones: “Somos socialistas, pa´lante y pa´lante, vamos pa´la playa a acabar con los yanquis”.

Al llegar al Central Australia, el panorama cambió, la tarde del 17 se perdía entre el humo en la carretera, un ambiente nublado, aviones del enemigo volando rasante, explosiones de tiros y bombas. En ese instante hubo comprensión de la dimensión de una guerra. La muerte llega en una bala disparada desde cualquier ángulo.

La tropa inicia el recorrido a pie en fila india hasta llegar a la playa a las siete de la mañana del 18, caminando casi ocho horas, y buscar posiciones para parapetarse.

Los jefes Efigenio Ameijeiras y Samuel Rodiles impregnaron firmeza para seguir en el combate e impedir tregua para el miedo. Ellos condujeron a sus subordinados, siendo los primeros en la caminata agotadora, marcharon al frente, sin siquiera bajar la cabeza o refugiarse de los disparos. Todo el tiempo gritaban palabras de aliento y arengando con consignas. Ninguno se refugió en una trinchera y  tampoco quedaron en una oficina dirigiendo el combate desde un edificio, por ese motivo nadie corrió ante la lluvia de plomos.

La tropa desconoce el terreno, no tiene experiencia militar y sólo lo acompaña la convicción de “morir por la patria, es vivir”. En la carretera hacia la playa asusta unos motoncitos cercanos entre sí. Se sospecha de minas antipersonales colocadas por el enemigo. El gesto valiente de un compañero la  desbarata a patadas y desaparecen los temores.

Juan Gualberto Ortiz García recuerda que fue designado a la compañía de comunicaciones, sin equipos para estas funciones. Sólo la iniciativa personal para transmitir mensajes a través de señales, voces y ruidos parlantes. La palabra escogida “¡Venceremos!”

En la mañana del 18 reciben el primer ataque por el flanco izquierdo con ráfagas de ametralladoras, además un avión de reconocimiento enemigo le  disparó a mansalva. Uno de los jóvenes policías le dice a otro a su lado:

--¡Levántate compañero! Hay que esconderse que nos tiran.- La inmovilidad hizo reconocer a la muerte.

La tropa desconoce de estrategia militar y la bandera, con un asta bien alta, vista a varios kilómetros de distancia, resulta el eje de los morterazos enemigos.

Los dos Wilfredos combatieron en la misma alineación, a Betancourt Arias le faltaban los dientes y cuando cayó mortalmente herido le dijo a su tocayo que ya no necesitaría una prótesis para encontrar novia.

Pero José A Guerrero Gutierrez recuerda una acción que le dio mayor impulso en el combate. Su ubicación fue en la compañía de quienes portaban las granadas antitanques, bautizada como los granaderos. Todo parte cuando se llega al acuerdo que cada combatiente debe llevar  en el bolsillo de la camisa su identificación.

Luego del combate con los morteros ve a un compañero caído, debido a la explosión de sus granadas personales. No se le identificó el rostro y su cuerpo permanecía abierto, con todos los órganos del abdomen afuera. Entonces buscó en el bolsillo de la camisa y descubrió que el muerto era Juan Dioscorides Prieto Delgado, quien fuera su compañero de guardias, conversaciones y planes para el futuro. Entonces tomó una decisión: ningún mercenario salía con vida delante de él.

Delgado, el abanderado de la compañía se le vio con el rostro ensangrentado por una bala. Su compañero Rape logró trasladarlo en los hombros y parar un camión en la carretera, pero cuando otro combatiente se brindó para acompañarlo hasta el puesto sanitario, Delgado lo arengó diciendo que no hacía falta, que lo principal era seguir el combate y acabar con el enemigo.

Los policías reconocen que la compañía al frente de las armas antiaéreas conocidas como las cuatro bocas, también dieron muestras de mucho valor. Sin camisa por el calor disparaban ráfagas a todos los aviones que pasaban rasantes y a más de uno lograron impactar. Cuando los mercenarios estuvieron presos, preguntaron por los soldados checos y rusos que operaban las cuatro bocas, no pudieron creer que eran adolescentes semidesnudos.

Una gran muestra de valor se protagonizó ante un tanque blindado del enemigo que entraba y salía del radio de acción de la compañía disparando en plena marcha y causando bajas, por lo que el Jefe Samuel pidió varias veces que apareciera una granada y el soldado Sosa se brindó para hacer el disparo suicida.

Con un punto de observación en una pequeña elevación se informa cómo el tanque se acerca al área y con una proximidad muy cercana en que se distinguía la estera a la altura de un hombro, Sosa, abrazado a un árbol logra disparar una granada con un obús y la penetra por la escotilla del conductor. El blindado causa baja y comienza el enfrentamiento cuerpo a cuerpo, donde el enemigo corre por todos lados y los jóvenes policías salen en su búsqueda.

A partir de ese momento, dos mercenarios se acercan a la tropa, uno de ellos con una rama de un árbol y una tela blanca colgando,  informa que toda la tropa mercenaria se rinde. No bastó otro tiro, ellos estaban desmoralizados.

miércoles, 9 de abril de 2014

Cuba-México: lealtad y respeto mutuo





Los lazos históricos, culturales, comerciales y de amistad entre los pueblos de México  y Cuba actúan como un referente en el orden internacional actual y en el último mes de marzo sucedieron varias acciones que así lo demuestran en el país azteca.

Con el lema: "La historia nos hermana, el presente nos solidariza. El futuro es nuestro",  sesionó en la ciudad  Villahermosa, capital del estado de Tabasco, el 19no encuentro del Movimiento Mexicano de Solidaridad con la Isla caribeña, con la asistencia de 574 delegados que avalaron en su Declaración Final el compromiso inquebrantable de defender la plena independencia, soberanía y autodeterminación del pueblo cubano, extendiéndose también hacia Venezuela.

Asimismo, ratificaron la firme condena al criminal bloqueo impuesto a la Isla por el gobierno de los Estados Unidos; repudiaron los contenidos de medios de prensa que mediante la manipulación y el engaño pretenden confundir y ocultar las conquistas de la Revolución; declararon el compromiso de  mantener la unidad de todos los amigos de Cuba en su territorio y exigieron al presidente estadounidense que, en ejercicio de sus facultades, libere de inmediato a los tres antiterroristas cubanos que aún cumplen crueles e injustas condenas en cárceles de esa nación desde 1998.

Gerardo Hernández,  Ramón Labañino y Antonio Guerrero (aún detenidos) junto a René González y Fernando González (ya en la Patria), fueron apresados cuando desarticulaban planes terroristas en grupos de La Florida  dedicados a realizar impunemente acciones armadas contra Cuba.

El texto final del evento también denuncia la ley de Ajuste Cubano, que ha causado luto a familias del país al estimular las salidas ilegales con la bienvenida a aquellos que por cualquier vía logren llegar a territorio estadounidense.

Las palabras de apertura de la reunión fueron pronunciadas por el gobernador de Tabasco, Arturo Núñez, quien afirmó su plena solidaridad con "el país hermano y con su causa" y resaltó la histórica colaboración existente entre su país y la isla, así como expresó la voluntad de su gobierno de ampliar esos vínculos en sectores económicos y sociales.

Otra de las actividades celebradas en México constituyó la develación de una placa en la calle Emparan número 49, colonia Tabacalera, lugar donde se conocieron en 1955 los entonces jóvenes Fidel Castro y Ernesto "Che" Guevara.

En el acto, el secretario de Turismo Alejandro Fernández recordó que allí Raúl Castro presentó al Che a su hermano Fidel  y hablaron por 10 horas de manera interrumpida. Al concluir la conversación se desarrolló una amistad basada en los principios, lealtad y respeto mutuo para  fraguar la emancipación cubana.

También en México, el gobernador de Yucatán, Rolando Zapata Bello, llamó a fortalecer los lazos de trabajo y cooperación entre esa península y Cuba, con el objeto de fomentar el intercambio productivo, económico, turístico y cultural, en beneficio de la población.

El funcionario presidió el Encuentro de Negocios Misión Comercial Cuba-Yucatán, en el que participaron 27 compañías y 35 empresarios, explicó que el intercambio comercial entre ambos territorios asciende a unos 13 millones de dólares y enfatizó en la necesidad de continuar con las misiones comerciales y los eventos que fomentan la cooperación binacional para aumentar ese monto.

En este encuentro, realizado por segunda ocasión en el Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI, se recordó la participación del gobierno de ese estado mexicano en la Feria Internacional de La Habana en noviembre pasado.

Los lazos de cooperación entre estos territorios vecinos están sustentados en el intercambio de bienes y servicios, centrado en la construcción, alimentos, textil, derivados del plástico, harinas, jugos de fruta, máquinas diversas e insumos.

Hasta México también llegó, en el mes de marzo, el arte cubano, esta vez con el afamado trovador cubano Silvio Rodríguez, quien ofreció el concierto nombrado “Mi última cita” en la capital y en las ciudades de  Guadalajara, Tijuana, Hermosillo y Monterrey, acompañado del trío Trovarroco, la flautista Niurka González y un grupo de jazz.

En días reciente fue divulgado que el Ballet Nacional de Cuba, bajo la dirección de la Prima Ballerina Assoluta Alicia Alonso, actuará en la Universidad Autónoma de Toluca, representando a la Isla en la Jornada Cultural Martiana a celebrarse del 31 de marzo al 6 de abril próximos.

En esa misma cita se presentará  el grupo musical Buena Fe con conciertos en el Teatro Morelos, de Toluca; en la Unidad Académica Profesional Tianguistenco y en el Centro Cultural Mexiquense Bicentenario, del Estado de Texcoco.

lunes, 7 de abril de 2014

Por ese motivo, relatos desde Cuba



Por Martha Ríos, periodista y locutora de Radio Habana Cuba 

La vida de los pueblos está hecha de esos hombres a quienes la única riqueza que los cubre es la sencillez. Son sus hazañas cotidianas en el surco, el taller, frente al fogón, la cartilla, el pincel o en una sala de hospital, donde se fragua el temple que los hace trascender.

Encontrar esas historias no es difícil entre cubanos, artífices de una patria que desde siglos se ganó el respeto de poderosos, inclusive.

Contarlas es otra cosa. Un puñado de anécdotas y testimonios, acopiados en el ejercicio de su profesión, motivó a la periodista Nuria Barbosa León (La Habana 1966) a labrar, cual orfebre, sus primeras crónicas enriquecidas con las técnicas de composición aprendidas años ha, en talleres literarios.

Dividiendo o multiplicando las horas que dedicaba a su familia, los vestales oficios, la edición de la Página Web de Radio Habana Cuba y como redactora en el periódico Granma Internacional, escribió durante una década, medio centenar de relatos que reflejan el palpitar de su país, antes y después del triunfo de la Revolución (1º de enero de 1959).

De esta manera, y sin percatarse, esa laboriosidad ilimitada la convirtió en el personaje anónimo de las historias que recreaba, envueltas en un particularísimo sello, único boleto para transitar por la autopista de la información, colgadas en su modesto blog.

A LA LUZ DE LAS MIRADAS

Revisar diariamente el correo electrónico se convirtió en una de las mayores satisfacciones de Nuria. Recogía opiniones y sugerencias de sus ávidos lectores, de lugares insospechados, que la animaban a continuar sus cortas crónicas mediante las cuales descubrían a Cuba y su gente.

Así, Mirelva, Julio Ríos, Guillermo, y otros más, salieron del entorno al que siempre pertenecieron: lomas, caseríos y ciudades de la mayor isla de Las Antillas, y se hicieron populares en otras latitudes.

Desde Argentina, el 1º de octubre de 2012 recibió el mejor regalo de cumpleaños. Jaime Rodríguez, un comunista sobreviviente de la dictadura militar, deseoso de ver una revolución triunfante en su país, y admirador del proceso social cubano, le proponía a la novel escritora llevar a imprenta una buena parte de aquellos materiales.

Dicho y hecho. Por ese motivo, relatos desde Cuba, título del volumen de 80 páginas, tomó forma en la editorial OsAma, con prólogo del ensayista y poeta cubano, Víctor Andrés Gómez Rodríguez, el profesor del taller literario que en la década de los 80 condujo a la entonces estudiante de pre-universitario, a bordar con letras su sensibilidad humana.

Meses después, Nuria Barbosa viajó a la argentada tierra, invitada por el veterano luchador, editor del libro, para presentar su primer tesoro de papel.

Escuelas, sedes sindicales, comunidades, centros laborales y bachilleratos populares de Buenos Aires, Mar del Plata, La Plata y Bahía Blanca, conocieron a la cronista que prefirió el encuentro en los días del aniversario 60 del asalto a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en el oriente de Cuba, (26 de julio de 1953), liderado por el joven abogado Fidel Castro, momento de viraje histórico en América Latina.

De Argentina volvió cargada de anécdotas que ya transitan, con su impronta, por la misma vía de las primeras creaciones que la sacaron a la luz. Por ese motivo, relatos desde Cuba, fue catalogado recientemente de interés municipal y legislativo por la alcaldía del Consejo Deliverante de Morón, en el país austral. Próximamente se hará una presentación en Colombia, y México también desea acogerlo.

Del libro se ha hablado en varias bibliotecas públicas cubanas y en escenarios donde transcurrieron muchos hechos narrados en él, pero aún no se ha publicado por las carencias materiales que sufre la nación, consecuencia del bloqueo que durante más de 50 años le impone el gobierno de EE.UU.

Mas, los personajes de esos relatos siguen aquí, aunque algunos estén en otra dimensión, porque la sencillez con que vivieron los inmortalizó, y son el orgullo de este pueblo que tiene en su patrimonio inmaterial la verdadera riqueza.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Trágica noche



por Nuria Barbosa León, 
periodista de Granma Internacional y Radio Habana Cuba

Para Mohamed Abu Srour,  estudiante de medicina en la nación cubana, Israel representa el horror protegido con sus armas modernas, chalecos y cascos antibalas, ellos arrasan con las casas de los refugiados, matan a los integrantes de la familia, encarcelan sin razón y siembran en los niños miedo y llanto.

Su infancia y adolescencia transcurrió en campamento de refugiados de Aida en la ciudad de Belén y relata con dolor lo ocurrido a su familia hace apenas unos años.

Las celebraciones de las fiestas de Al-Aid, al finalizar el Ramadah, la familia de tíos y primos se reúnen con el propósito de compartir comida y bebida y al finalizar todos quedan exhaustos.

En la fatídica noche, al concluir las fiestas decidió estudiar el contenido del preuniversitario por la cercanía de exámenes, junto a él, el sueño placentero de su hermano mayor.

En pleno silencio de la madrugada, levantó la vista de los libros y sin saber cómo, un soldado israelí le apuntaba con su arma en el mismo momento que otros pidieron al hermano que se quitara la ropa, le pusieron las manos en la espalda, lo esposaron con una cadena, le cerraron los ojos con una tela negra y se lo llevaron sin otra explicación.

Los padres acudieron a la comisaría más cercana y regresaron sin noticias, su nombre no apareció en los registros de los encarcelados y tampoco se brindó información a los familiares del lugar donde se encontraba. Al cabo de los cinco meses, por otro preso se conoció del paradero.

La única defensa atinada a realizar por Mohamed ante la irrupción a su casa, fue lanzar piedras a los soldados y su hermano menor lo siguió. En un ataque de soberbia los israelíes dispararon contra los jóvenes y el hermano resultó herido en la parte baja del vientre. La bala se alojó en la próstata, no es posible retirarla con una cirugía y actualmente vive con un padecimiento renal.

La historia da fuerzas a Mohamed para militar en el Partido, organizarse y continuar la lucha emprendida 63 años atrás contra la ocupación de los territorios palestinos, porque aprendió que las semillas germinan en los campos minados.

sábado, 27 de octubre de 2012

El Traductor


por Nuria Barbosa León, 
periodista de Granma Internacional y Radio Habana Cuba

El congolés Freddy Ilanga Yaité, bastante joven en la década del 60, participó en las guerrillas africanas con la aspiración de independizar a su país de la metrópoli francesa.

Le llamó la atención la piel blanca del jefe, los ojos muy negros en contraste con su cabello de igual color, el acento latino, las historias de otro continente, el andar con una boquilla de mate entre las manos y el desafío al asma constante.

Freddy aprendió algo del idioma español y por eso lo designaron como el traductor. Lamenta no haber confiado más en el Jefe desde el inicio, pero en su niñez y juventud aprendió que los hombres blancos llegaron a África a saquear, invadir territorios, dividir tribus, desterrar familias, perseguir, matar y asesinar con el propósito de acumular riquezas con lo valioso del continente negro.

Sentía un gran respeto por el Jefe, todos los miembros del grupo acataban sus órdenes sin miramiento alguno y hablaban de él con honor y admiración.

Una noche se avecinaba una tormenta, la orden fue proteger todos los equipos, armas, medicinas y que cada cual hiciera su trinchera con los medios a su alcance.

Fredy no tenía otra protección que sus propias ropas, ni siquiera un nylon o una sábana por lo que se enroscó en la tierra cerca de unos arbustos, en medio de la oscuridad rezando a sus ancestros y recordando una cena familiar.

Escuchó un ruido, como de unas pisadas, su reacción fue encorvarse más para no ser visto, entonces una voz en español le dijo:

-¡Soldado! Diríjase a la jefatura y recuéstese en mi cama.

Reconoció inmediatamente al jefe y la orden fue cumplida al instante. Penetró entre los arbustos que hacían función de casa, en breves minutos se echó en el rústico mueble que sólo poseía algunas telas como colchón, sintió calor y quedó dormido al instante.

Al despertar, al otro extremo de la cama, sintió la respiración asmática de  aquel hombre que luego de su recorrido por todas las posiciones de la tropa, durmió algunas horas compartiendo con un subordinado su única prenda valiosa, una frazada.

Del Che, además, conservó el grato recuerdo de influir en la decisión de estudiar en Cuba, convertirse hasta su muerte en el año 2005 en Especialista en 1er Grado en Neurocirugía Pediátrica y trabajar  durante toda su vida en el habanero Hospital Infantil “Pedro Borras Astorga”.

Anécdota narrada por el Dr. Hiram Sánchez Bared

lunes, 17 de septiembre de 2012

Números que hablan


Nuria Barbosa León, 
periodista de Granma Internacional y Radio Habana Cuba

Mi madre, cubana de 72 años de edad,  padece de una obstrucción en las arterias coronarias, asociada a una diabetes con dependencia de la insulina y malos hábitos alimentarios durante parte de  su vida, actualmente convalece de una cirugía revascularizadora a corazón abierto.

Previamente le fueron indicados varios tratamientos con medicamentos y coronariografías en las cuales se colocó cinco endoprótesis vasculares (stent coronarios) conocidas popularmente como muelles. 

En varios años no sufrió malestares,  pero hace unos días presentó un dolor agudo localizado en el pecho (angina). De inmediato la hospitalizaron para controlar la diagnosis y hacer una nueva exploración, se perseguía visualizar el estado actual de las arterias de su corazón. Tras este proceder, el equipo médico determinó practicarle una cirugía mayor porque su padecimiento le obstruyó uno de los troncos principales que irrigan el corazón.

En la preparación para la cirugía la internaron durante unos 20 días, se le midieron sus parámetros vitales con electrocardiogramas, rayos X de tórax, análisis clínicos, microbiológicos y bioquímicos, ecocardiogramas, ultrasonografía con técnica doopler para visualizar flujo sanguíneo de arterias del cuello y los miembros inferiores y superiores, además de ultrasonido abdominal y atención en consultas especializadas de angiología, estomatología y anestesiología.

La técnica consiste en reparar el flujo arterial de los vasos cardiacos a partir de la creación de puentes vasculares restableciendo el flujo circulatorio en el órgano vital. Se toman tejidos vasculares de sus extremidades inferiores o superiores. Una vez operada requiere de cuidados intensivos por tiempo indeterminado y otra estancia postoperatoria con internamiento de aproximadamente 20 días.

Lo curioso es que mi madre no es la única, la sala del piso 16B del Hospital Hermanos Ameijeiras, en  La Habana beneficia a 22 pacientes en situaciones similares y una docena de ellos están siendo valorados para cirugías, pero si multiplicamos que cada en cada jornada laboral se intervienen quirúrgicamente de dos a tres enfermos, la cifra redondea los 80 casos al mes, siendo centenares los operados en el año. Asombra aún más, porque el proceder se realiza en diferentes hospitales del país.

Si la multiplicación la hacemos a lápiz, debemos agregar que cada caso recibe una hospitalización de aproximadamente un mes, con alimentación para el paciente y el acompañante, avituallamiento de ropa de cama y pijamas, televisión, servicio de enfermería, electricidad, agua y limpieza por 24 horas. Entonces, la cifra no cabe en una línea.

Cabe destacar que a los pacientes no se le pregunta filiación política, estatus social, procedencia, raza, religión o vínculo laboral. En ocasiones  se solicita una simbólica  donación voluntaria de sangre aunque durante la intervención suelen aplicarse un promedio de seis bolsas de 500 mililitros de glóbulos rojos, con plasma, plaquetas y otros hemoderivados. 

Es imposible decir el costo de tal cirugía en términos financieros porque el paciente siente cariño de sus familiares, sonrisas de los trabajadores, atención esmerada de los médicos y mucha paciencia de los enfermeros.

Mi madre, que ama la música de Pablo Milanes, siente el orgullo de decir: “No vivo en una sociedad perfecta”, por eso, “amo a esta Isla”.

martes, 4 de septiembre de 2012

Testigos


Nuria Barbosa León, 
periodista de Granma Internacional y Radio Habana Cuba

En la década de los 90, Cuba vive una crisis económica sin precedentes. En el año 1991 se desploma el campo socialista y la Isla pierde el 80 por ciento de sus importaciones. El combustible alcanza, sólo, para ocho horas de electricidad al día, los alimentos escasean porque los campos pierden sus volúmenes con las maquinarias paradas, por falta de piezas de repuestos, y la desaparición de los fertilizantes químicos. 

Con estos daños conocidos por el imperialismo, se recrudece más el bloqueo para acentuar la crisis. En la misma medida, se estimula la emigración como única salida ante el deterioro del modo de vida del cubano y una etapa que se hizo llamar Período Especial. El imperio buscaba una excusa rápida para desestabilizar al país e intervenir militarmente

En el año 1994, la imagen de los balseros desnutridos y deshidratados en medio del mar, pidiendo socorro, recorre el mundo en una gran campaña mediática. La opinión pública se manipula para hacer creer la inviabilidad del socialismo como alternativa necesaria ante el consumismo brutal de un capitalismo irracional.

El quinto día de agosto, la Habana resulta un hervidero. Las emisoras extranjeras radicadas en La Florida exaltan a las masas para un conflicto dentro de la Mayor de las Antillas. Muchas personas se concentran en las calles céntricas donde se encuentran los principales comercios de la capital, el furor provoca un lanzamiento de piedras hacia las vidrieras.

Alrededor de las cinco de la tarde, hubo una gran confusión, los obreros de la construcción con el pulóver identificativo del Contingente Blas Roca llegan en camiones y se desplazan en columnas por la avenida Malecón y la calle Galiano.

Pero un gran tumulto de personas corre en varias direcciones, una frase se regó en la multitud: “Llegó Fidel” y todos van hacia el Paseo del Prado.

El pueblo ve a su líder, -con unas pocas escoltas a su alrededor en medio de la muchedumbre-, caminando rumbo al Malecón y a una pregunta de un periodista declara: “Me enteré que a los revolucionarios le están tirando piedras y vengo a buscar mi cuota”.

Ante tamaña valentía, la consigna: “¡Esta calle es de Fidel!” se corea enardecida. A partir de ahí, las personas tuvieron un solo sentido: caminar detrás del líder. 

En un instante se definió la Revolución en la continuidad de su curso.